La aparición de Un mundo para Julius marcó un acontecimiento significativo en el derrotero de la literatura peruana: La historia de un niño consentido que desde su mirada lanza una severa crítica a la aristocracia limeña a la que pertenecía; que fue publicada justo durante los primeros años del gobierno revolucionario de las Fuerzas Armadas, dirigida por Juan Velasco Alvarado. Más allá de la relevancia social y política que causó en 1970, la novela es genial en tanto la utilización del lenguaje con que el autor nos introduce a ese universo inocente y conmovedor; lenguaje que lo consagraría con Tantas veces Pedro y con la monumental La vida exagerada de Martín Romaña, libro que se complementa con El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz; denominados Los cuadernos de navegación en un sillón Voltaire, novelas que narran las aventuras, desgracias, ocurrencias y penas de un peruano en la Francia revolucionaria. Martín Romaña es un limeño de familia acomodada que ha decidido mudarse a París con la intención de convertirse en escritor. Ya en Europa, vive una serie de experiencias tragicómicas mientras espera la llegada de su amada Inés. Una vez que ambos se encuentran, Inés se contagia por las ideas marxistas durante la revolución de Mayo del 68, haciendo sufrir a Martín una serie de altibajos hilarantes, donde la ilusoria Octavia de Cádiz es la única que lo puede escuchar y comprender sus alteraciones nerviosas, manías, crisis positivas, además de buscar motivos que le devuelvan la alegría de vivir. Vale decir que esta novela contiene, quizá, dos de las mejores escenas humorísticas en la literatura latinoamerica: cuando Martín Romaña recibe una terrible noticia en una carta y cuando debe de ser operado de emergencia a raíz de un temor inexplicable que parece nadie puede curar.
Desde su aparición en 1981 hasta la actualidad, Martín Romaña se ha convertido en un personaje símbolo del amor nostálgico, el paradigma de la esperanza sumida en un entorno donde se combina el amor y la tragedia en una risa que se confunde con el llanto. Libro inspirador, adictivo y divertido; con una serie de momentos en donde se enredan las más ocurrentes experiencias que puede soportar un hipocondríaco -además de las apariciones de Julio Ramón Ribeyro y Alfredo Bryce en los momentos más inoportunos- asegura una larga compañía para naufragar en el mar de los recuerdos, a bordo de un sillón Voltaire.
BRYCE ECHENIQUE, Alfredo. La vida exagerada de Martín Romaña. Lima, Peisa, 2005.



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